¡¡qué bueno que te llamen cura!!
hace un año exactamente escribía un post en el que hablaba de un amigo que se iba a ordenar cura. un buen amigo y hermano. el me contesto con un comentario en el que decía que nos veríamos dentro de un año. la cita se cumplió hoy. como en la canción de ismael serrano quedamo al año siguiente, y esta vez nos encontramos.
ha sido un buen momento para hablar de lo que ha supuesto este año, lo que podría haber sido si las cosas se hubieran dado de otro modo. la verdad es que la distancia y los quehaceres diarios nos separan, pero no las ganas de vivir al 100% esta vocación a la que hemos sido llamados.
la conversación con él me ha llenado de alegría y de estímulo. muchas veces la vida de un sacerdote es solitaria, muy solitaria. no tenemos alguien al llegar a casa con el que compartir lo que ha sucedido, nuestros problemas, lo que nos preocupa, por eso el encontrarse con alguien que vive la vocación con alegría me llena de estímulo. imagino, quiero y deseo que yo sea lo mismo para él.
ha sido una noche grande, llena de emoción y de contarnos mil historias, de todas me quedo con una; ya al despedirnos entre risas y demás me ha dicho, ¡¡qué bueno eso de que te llamen cura!!, sí señor, sin vergüenza, sin miedos, como somos y llenos de ese espíritu que un día se nos regaló.
amigo y hermano, nos vemos en un año.
el cura (con todas las letras).



prometido que dentro de un año nos volveremos a encontrar y a dia de hoy no sabemos donde estaremos… la incertidumbre… la duda… al final poco pesan en esta historia de amores y de personas con las que encontrarse. Al final seguimos en la faena, siendo eso… curas, que no es poco. Te lo dije de verdad, me encanta oirme llamar eso… unas veces es reconfortante, otras es un acicate y un recuerdo de lo que soy, de lo que me debo a los demás y a veces también duele (porque desvela las propias debilidades)… Menos mal que hoy en una estantería está colocada esa preciosa imagen del Buen Pastor que tú también tienes…
a seguir “comoelquesirve”
Un abrazo hermano y nos vemos en un año (o antes que hay proyectos en marcha)