pequeños regalos
por circustancias de la vida llega un día en que es fiesta laboral. un día en el que todo el mundo sale y te quedas casi sólo en el barrio. la verdad es que no me acostumbro a estos días, aunque siempre los anhelo. es una oportunidad para ver esas películas que tienes en lista, terminar ese escrito que tenías que haber hecho hace tiempo, visitar a esos amigos a los que….
al final terminas medio dormitando en tu sofá con un infame telefilm de fondo y preguntándote qué harás por la tarde. salí para disfrutar de la tarde de primavera, paseé sin ningún punto de destino, sin objetivo fijado, a la deriva. y en este paseo descubrí miles de pequeños regalos: un saludo, una sonrisa, el aroma de las flores, el niño que juega con un helado, los árboles que brotan, la pareja que va detrás de su pequeño, grupos reunidos, un café, gente que juega a las cartas, el sonido de los pájaros, un beso, los insectos que empiezan a despertar, una caricia, una ciudad tranquila, un patinete, menos coches, una niña con su madre de la mano, …
al final llegué a casa descansado. bendito día.
el cura.



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